
Las siguientes ilustraciones fueron hechas para la novela de Carmen Boullosa de título: Antes.
Aquí esta una pequeña parte del texto:
"El léxico sonoro era solo una pequeña parte del mundo desverbal que inventé o habité de niña. Lo que pasaba por el tamiz de las palabras era el mundo que compartía con los otros:"pásame el azúcar, aviéntame la pelota, tengo frío, quiero comer, quiero mas dulce, tengo sueño, no me cae bien la maestra,... me gusta que papá juegue con nosotras almohadazos,... es muy chica mi colección de oritos, la de mis hermanas es muy grande...Inés nos hizo gelatina de naranja, ya no quiero llevar lunch a la escuela, quiero que me inscriban en la cafetería...".
El universo desverbal era mucho más profuso, tenía muchos más habitantes, situaciones, mucho más mundo...A cada palabra correspondía un mundo sin verbo. Tijeras, por ejemplo, ¿qué son las tijeras? Dos navajas que viven juntas, oponiéndose y en aparente armonía.

Voy a contarles de las tijeras. Estaban prohibidas para las niñas, eran un objeto que no debíamos tocar. Teníamos unos remedos de tijeras a los que sí teníamos acceso: navajas chatas, sin filo, sin pico, mal llamadas tijeras.
O sea que había tijeras y tijeras. Las primeras eran armas de los mayores. Servían para coser, para cortar telas, para el pelo...En la cocina habías unas gris opaco, grandes, gordas, pesadas, tan características que por ellas se podía decir que había tijeras, tijeras y tijeras.
Las primeras eran las que usaba la abuela, las que usaba mamá. Bastaba crecer para tener acceso a ellas. Eran pálidas, brillantes como las segundas ("tijeras de las niñas"), y tenían -como si fueran arrugas- marcas de edad, como las terceras.
Las terceras vivían en la cocina. No tenían dueño, tenían uno: cortar cuellos de pollo, patas de pollo, tijeretear carnes para algunos guisos. No solo nos estaba terminantemente prohibido tocarlas, sino que yo no hubiera querido tocarlas: me daban asco. Aunque las lavaran, siempre estaban sucias."
P.p.41-43, Boullosa, Carmen.- Antes.








Texto de Carmen Boullosa.
Ilustraciones por: Mar Gasca.
Grabados: Xilografía, linóleo, aguafuerte/aguatinta.


+copyEYE.jpg)




































